• El valor de entender lo necesario que es cada actor en la empresa desarrolla el “sentido de pertenencia”, un elemento que a nivel organizacional resulta tan importante como tener un producto competitivo.

Por: David Rodríguez, Consultor Senior.  

Las empresas son como un ente simbiótico que se nutre de distintos microorganismos, Sin importar su tamaño, cada uno forma parte de un gran colectivo que suministra pequeños aportes para llegar a un objetivo común. Para lograr el punto máximo de simbiosis empresarial tenemos que aplicar distintas técnicas que garanticen que todos los elementos integrantes comprendan lo indispensables que pueden llegar a ser.

El valor de entender lo necesario que es cada actor en la empresa desarrolla el “sentido de pertenencia”, un elemento que a nivel organizacional resulta tan importante como tener un producto competitivo. Podemos poseer el mejor producto o servicio, pero si no tenemos un equipo convencido de que su labor está interrelacionada con todos los niveles de la organización y que el producto final es el resultado de su esfuerzo y el de cada uno de los integrantes, el objetivo común puede fallar.

En la actualidad existen diversas teorías y métodos para fomentar este “sentido de pertenencia” en una institución, muchas de ellas centradas en dar respuestas a las siguientes incógnitas: ¿Cómo es clima laboral en tu empresa? ¿Se conocen los roles y funciones de cada actor? ¿Sentís que tuviste algo que ver en el éxito de la empresa? ¿Cuál es la relación entre las áreas de soporte administrativo y las áreas clave de tu empresa?

Una solución posible se encuentra en combinar el mundo de la arquitectura empresarial, la innovación tecnológica y el cambio organizacional.

La arquitectura empresarial toma diversos elementos (procesos, tecnologías, aplicaciones, recursos humanos) y los integra, creando una forma distinta de gestionar los recursos y desarrollando una visión holística de nuestra empresa. Para potenciar su función, primero se deben crear modelos gráficos que representen los distintos niveles de gestión y su relación entre ellos. En base a la perspectiva que se le desee dar, se pueden desarrollar diagramas de procesos funcionales o estructurales, los cuales deben ser adaptados al ángulo estratégico, operacional o funcional que deseemos abarcar.

Al momento de cambiar la forma de gestionar tu empresa y evolucionar de una visión tradicional a una visión arquitectónica, se rompe el paradigma de la jerarquía y nace la gestión sistemática. De este modo, se relacionan recursos con procesos transversales que responden a una nueva necesidad de orden, eficiencia y funcionalidad.

La clave para el éxito de esta metamorfosis empresarial es contar con un plan estratégico evolutivo, el cual tiene que estar acompañado de dos elementos indispensables: los recursos humanos y el acompañamiento de profesionales expertos en el tema.

En palabras más sencillas debe cambiarse el modo de liderazgo, la manera de interactuar y en especial la manera de crecer. El liderazgo debe asumir un mayor grado de responsabilidad, pero centrado en un enfoque de 360 grados y no de una simple jerarquía lineal. Se debe buscar el crecimiento personal de cada actor de la empresa cambiando la manera de interactuar y logrando una evolución empresarial.

La recomendación para aumentar el sentido de pertenencia en tu empresa parte desde la inclusión hasta la comunicación en los procesos y de los resultados finales. Se pueden realizar distintas reuniones de trabajo con todos los niveles organizacionales y un relevamiento que responda preguntas como: ¿Cuáles son sus principales entregables? ¿Cómo hacen esa tarea y con qué frecuencia? ¿Qué tecnologías utilizan? La información recolectada puede ser graficada mediante un diagrama de red que permita entrelazar las respuestas especificando sus niveles y roles.

En el momento de finalizar la jornada de recolección de datos, viene lo más interesante: comunicar los resultados. Aquí podrás demostrar que cada proceso administrativo tiene una relación directa o indirecta con los procesos sustantivos de tu empresa y, en ese contexto. aplicar los cambios que sean necesarios y permitan desarrollar un crecimiento empresarial continuado.

De esta forma se demostrará que sin importar lo pequeña que pueda parecer una tarea, todo es parte de un sistema simbiótico, un sistema que una vez engranado evoluciona en forma continua y genera mejores resultados.

Independientemente del grado de desarrollo de una empresa, jamás debemos estar conformes con el estatus que hemos obtenido. Siempre existe la necesidad y las posibilidades de crecimiento y desarrollo, en especial en un mundo que evoluciona velozmente. Las empresas más exitosas tienen como clave su perseverancia en mejorar su crecimiento y desarrollo tecnológico. Esta evolución debe contar con una reingeniería en la forma entender los procesos y su interacción con los líderes del mañana.